miércoles, 26 de noviembre de 2008

dios mio dios mio dios mio...como está el mundo.

Y cuando ella dudaba de si realmente él la amaba, el joven se acercó para susurrarle a su enorme oreja:
- "Cariño, te amo para amarte y no para ser amado, puesto que nada me place tanto en este mundo como verte a ti feliz"

.. y se
casaron, fueron felices y comieron perdices







Fuente: yonkis

No hay comentarios:

Publicar un comentario